jueves, 27 de diciembre de 2007

llegó y huyó...


Sea dicho que no suelo hacer listados para fin de año, ni propuestas de cambio, ni ridiculeces por el estilo. Aún así quisiera hacer una de esas columnas de deseos para el 2008, y compartirla. No sé, no sé por qué. Y no son deseos simples como "erradicar el hambre en el mundo", que también, sino pequeñas cosas egoístas que, si se nos cumplieran a todos, llegarían a cambiar el planeta.


- Hacerme oír, más alto, más fuerte.
- No perderme por caminos que no me conducen a ninguna parte.
- Saber cuándo guardar rencor, aunque sea en lo profundo del silencio.
- Mandar mensajes a mis amigos sin importar lo lejos que estén.
- Escribir cartas a toda esa gente que dejé atrás, retomar el contacto.
- No abandonar las cosas que no serían abandonadas por mí.
- Un poco más de cabezonería.
- Demostrar mis sentimientos sin miedo al rechazo.
- Quererme un pelín más, o al menos fingirlo.
- Hacer que alguien se anamore de mí, o al menos darme cuenta.
- Volver a jugar con mis muñecas una vez al mes, volver a la inocencia.
- Dar más sonrisas a quienes me necesiten.
- Hacer cinco llamadas telefónicas cada día.
- Decir a la gente todo lo que la quiero.
- No olvidar las ofensas y ser capaz de pedir a cambio un simple "lo siento"
- Velas. Muchas velas que nunca existieron aunque llevase planeándolas 17 años.
- Saber contar hasta 10 antes de enfadarme y gritar.
- Si toca gritar, gritaré. Si toca llorar, lloraré.
- Plantar un sauce llorón en mi jardín.
- Mirar al cielo y pensar que cada día está un poquito más cerca.
- Valorar más lo que tengo, y menos lo que me falta.
- No esperar nada de nadie sería mejor... verdad?
- No pintar la realidad con ilusiones hasta que todo se pierda en la niebla.
- Tirar la basura de mis recuerdos al contenedor de la esquina.
- Confiar más, y confiar menos, dependiendo del qué.
- Saber que la luna puede salir sin tí, pero reconocer que cuando tú estás es más hermosa.
- No tener nostalgia de algo que nunca ocurrió.




Y por si los Reyes Magos no saben lo que regalarme este año, les doy unas cuantas ideas:


Me gustaría...


Me gustaría llegar a ver las arrugas de expresión de toda la gente que ahora está junto a mí, susurros de promesas de eternidad cantadas al oído, dulces mentiras piadosas de las que no me percate, una paleta y un pincel de tu cabello, y un lienzo de horizontes invisibles.

Me gustaría un candil para alumbrar los tiempos más oscuros, y un diario de fotos de mi vida, y un papel donde todos los amigos me escribiesen su nombre para llevarlo en la cartera, una foto de carnet para no olvidar (su gesto, sus ojos, su boca), un ramo de rosas rojas, o una sola, o algo romántico.

Me gustaría una poesía, pero me bastaría un par de palabras hermosas, o una frase en una pared escrita en tiza blanca, o un ser que me hiciese compañía cuando todos se vayan, o una canción que espante el miedo, o un lavado de cerebro.

Me gustaría un escudo, o un yelmo, o un estandarte pintado de verde esperanza, o un trocito de cielo azul en una caja con lazo, o una lluvia de estrellas apoyada en su hombro, o un viaje astral en una noche de verano, o un bombón con sabor a tí, o diez meses más, o algún encantamiento que me haga única a tus ojos, o un filtro para ambos, o un fin de año con beso incluído.

martes, 25 de diciembre de 2007

volver



Hoy he estado en Chera... mi pueblo de cuando era pequeña, un pequeño conjunto de casas de viejos dividido entre peperos y rojos en el que cada ideología tiene un bar, una tierra quebrada por la guerra civil, antiguos rencores olvidados pero persistentes, algún que otro joven aburrido que se dedica a las motos o a la caza, un billar y un futbolín, una plaza que me ha visto crecer, balsas de aguas cristalinas con alguna que otra culebra, niños que en verano juegan en las calles hasta las tantas de la madrugada, los corrales, el olor de la leña, el fuego que todo lo ilumina. Y me he acordado de mi infancia, las horas muertas en aquella casa, en aquel corral, jugando. Y he recorrido el mismo camino de hace tantos años, y he mirado atrás... y todo sigue igual, menos yo.



Yo adivino el parpadeo
de las luces que a lo lejos van
marcando mi retorno
son las mismas que alumbraron
con sus pálidos reflejos
hondas horas de dolor
y aunque no quise el regreso
siempre se vuelve al primer amor
la quieta calle, que en el eco dijo
tuya es mi vida, tuyo es mi querer
bajo el burlón mirar de las estrellas
que con indiferencia hoy me ven volver

Volver con la frente marchita
las nieves del tiempo, platearon mi sien
sentir que es un soplo la vida,
que 20 años no es nada
que febril la mirada
errante en la sombra te busca y te nombra
Vivir,con el alma aferrada
a un dulce recuerdo que lloro otra vez.

Tengo miedo el encuentro con el pasado
que vuelve a enfrentarse con mi vida
tengo miedo de las noches que pobladas
de recuerdos encadenan mi llorar,
pero el viajero que huye,
tarde o temprano detiene su andar
y aunque el olvido que todo destruye
haya matado mi vieja ilusión
Queda escondida una esperanza humilde
que es toda la fortuna de mi corazón.


Volver con la frente marchita
las nieves del tiempo, platearon mi sien
sentir que es un soplo la vida,
que 20 años no es nada
que febril la mirada
errante en la sombra
te busca y te nombra



Vivir,con el alma aferrada a un dulce recuerdo que lloro otra vez.

Vivir,con el alma aferrada a un dulce recuerdo que lloro otra vez.


jueves, 20 de diciembre de 2007

Cómo tocar un corazón.


Para los que están, tocar un corazón es difícil.
Pero para los que no están, para los que se han ido...

¿Imaginarías que todos lloraríamos por tí?
Incluso los que nunca te habían dirigido la palabra
Incluso aquellos que no conocían tu cara
Incluso aquellos que nunca viste
Incluso aquellos que no sabían tu nombre

Dejaste una huella en nuestros corazones,
tu alma libre los tocó como una mariposa a una flor,
las lágrimas de 180 personas brotaron como de una fuente,
y si no brotaron, quedaron subterráneas.

Sin siquiera conocerte, sin siquiera hablarte,
te echamos de menos...

Ojalá pudiéramos retroceder en el tiempo...
A un día de lluvia...




Siempre contigo. Siempre a tus pies.

martes, 18 de diciembre de 2007

punto punto punto

Supongo que debiera arrepentirme de la entrada de ayer... pero es que hoy ya estamos igual (o peor) así que como el orgullo no me lo permite, más que nada porque sigo calentita, no pediré perdón hoy. Hombre, que cada uno tiene sus defectos, y si soy una orgullosa no tengo la culpa... nací así.

Así que ya hablamos de cosas más importantes.
Hoy ha sido un "buen día" gracias a vosotros... :)
OS KIERO!!
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B.A, Lobas, pequeño Kirtash, cerdícola.
Os quiero a todos.
Mucho.

viernes, 14 de diciembre de 2007

Cuando Edward y Edward son casi la misma persona


ALL THIS LONELY DAYS

[Acabo de ver otra vez Eduardo Manostijeras... y esta foto de Edward Elric (de FullMetal Alchemist) me recuerda muchísimo a la peli, claramente tiene en ella sus referentes culturales ^^ si, personita, he hecho los deberes. Por cierto, me estoy descargando El Nombre de la Rosa, que yo un fin de semana no puedo pasarlo en estas condiciones... sin saber quién es el malo, o sin el señor Wii ese, que desconocemos todavía... U.U si es que no puede ser esto!!! tengo que saberlo!!! tengo que saberloo antes de morir!!!!]
Y sobre lo demás no voy a escribirlo...
me da miedo poner mi vida aquí por el uso que alguien pueda hacer de ella...
Bueno me voy ya que mi perra quiere castañas y me quita la mano del teclado con el hocico...
(hecho verídico. Está muy mimada ella)
PD: algún día me dará un ataque de frikismo excesivo y os contaré la historia triste de Edward Elric, que perdió su mano derecha y su pierna izquierda para salvar el alma de su hermano... y le tuvieron que implantar esos miembros de metal... T.T ese también fue mi amor platónico

miércoles, 12 de diciembre de 2007

El secreto


"Con las armas valiente, con las palabras fuerte. Pero eso a una mujer nunca le es suficiente. Les gusta escuchar versos, que estés siempre presente. Dejar girar tu vida en torno de la suya. Por eso no es extraño que don Quijote huya por caminos manchegos lejos de su lugar. Renunciar a uno mismo para poder amar. Eso es todo el secreto, querido amigo hidalgo."


("Cyrano de Bergeraç", Edmond Rostand)
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Nunca me he considerado una de esas chicas que piden mil y una pruebas de amor para confiar en otro, ni para entregarse. Supongo que es por tener tanta fe en las personas, por pensar que todo el mundo es bueno y todo dura para siempre, porque no entiendo sentimientos como la envidia o el aburrimiento... porque no tengo el placer de conocerlos, más que nada (creo que nunca los he tenido). Pero no quería hablar de eso. Quería hablar de amor y de confianza, de entrega, de olvido, de cariño, de soledad y miedo.
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El otro día estaba viendo en la tele Cuarto Milenio, hacían un programa muy interesante sobre las fobias. Me quedé pensando: "¿Y yo? ¿Que fobia tengo yo?"
Se me vino a la cabeza la imagen de una araña caminando sobre la barra de la cortina. Me da asco y miedo, pero aun así creo que no puedo considerarlo una fobia. Luego se me vino a la cabeza un payaso... sólo me da miedo el payaso de SAW así que tampoco creo que lo sea. Finalmente llegué a la conclusión de que la única fobia que tengo es a la soledad.
Tengo miedo de quedarme sola y de no importarle a nadie, y siempre que he pensado que en realidad lo estaba han sido los peores momentos de mi vida.
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Quería hablar de confianza y entrega... cuando te llevas bien con esa persona es todo perfecto, todo sonrisas, todo "ay qué buena es"... pero entonces esa confianza te pega la patada en el culo a la vez que la persona se marcha con una escusa ininteligible y los oídos se te llenan con comentarios . Que si eres tal, que si eres cual. Y te reprimes por todas esas tonterías que hiciste por afecto, por todas las veces que entregaste tu mundo a manos de un ser caprichoso, por todas las veces que te enfrentaste al mundo por defender a una persona a la que le has dado igual realmente. Entonces surgen en mi cabeza guirnaldas de palabras que tejen la frase: "ten cuidado, pues nadie te ha pedido que seas su superwoman" Claro que no. Es mi confianza, que me obliga a ser la defensora de alguien que no se sabe a ciencia cierta quién es.
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Quería hablar de olvido... Después de haber confiado y sentirme traicionada, no me cuesta olvidar todo lo que siento. Más que por odio, porque el rencor hacia la otra persona y hacia mí misma cubren la confianza un tiempo. Es como si mi mente se pintase de negro y gris en sentido literal. Y si antes podría haber dado mi vida con los ojos cerrados, ahora no me fío de una palabra. Es como haber perdido el alma, y con ella la capacidad de estar feliz, de tener miedo, de sentir...
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Quería hablar de soledad... puede que yo no la conozca realmente, puede que millones de personas hayan tenido una vida tan dura que la mía les resulte cómica e insulsa, gente que no haya tenido a nadie a lo largo de su existencia. Sin embargo, todos tenemos la capacidad de sentirla de la nada, de temerla en los huesos, de acercarnos mentalmente a ella. Sobre todo a las personas que, como yo, alguna vez han pensado que solo valen lo que un hombre esté dispuesto a dar por ellas. Cuando crees que nadie daría un céntimo por tí es cuando sientes la soledad.
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Y el miedo... el miedo es que todos estos hechos permanezcan en tu vida, que te quedes para siempre con un céntimo en la mano, como los mendigos de las esquinas, pidiendo una limosna para sobrevivir.

martes, 11 de diciembre de 2007

Imposible


A veces nos creemos dioses, creemos que nada ni nadie en este mundo conseguirá hundirnos ni hacernos el más mínimo rasguño. Nos montamos en nuestro barquito de papel y nos echamos a navegar bajo la lluvia, como soldaditos de plomo, sin olvidarnos que nuestro propio peso nos hará hundirnos en el agua en cuanto suba la marea.

Pero aún así, los sueños de cuentos de hadas siguen en nuestros pensamientos, la creencia extendida desde pequeños sobre que nada es imposible. Sin embargo, creo que nos han estado engañando. Nos han engañado para que consigamos ser felices. Han estado cubriéndonos los ojos con vendas de colores brillantes que a veces se caen y, como locos, nosotros mismos volvemos a poner en su sitio. Porque no soportamos la verdad. No soportamos el mundo tal y como es. Y nos repetimos mil veces:

- Todo es posible... todo es posible... todo es posible...

Casi es como intentar resucitar a las hadas de Peter Pan después de un ataque del capitán Garfio o del cocodrilo que se tragó el reloj... Como intentar tintar de todos los colores del arco iris esta realidad gris...

Pero yo sé que sí existen cosas imposibles, como reonocer una estrella fugaz, como volver atrás en el tiempo, como volver a jugar con tus compañeros del colegio a pillar a la hora del patio, como aprender a leer "pizzería" (fue mi primera palabra), como disfrazarte de pastorcilla cuando llegan las navidades, como descubrir que ni los Reyes Magos ni Papá Noel ni el Ratonito Pérez existen ni han existido nunca, como la primera regla, el primer beso, la primera vez, tu primer respiro, tu último aliento.

Todas esas cosas ya son del pasado y, por mucho que queramos, no van a volver.

Solo podemos soñar con ellas, aspirar hondo los recuerdos.

Solo podemos soñar con cosas imposibles.
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[por eso hagamos posibles nuestros sueños hoy]
...
[para que mañana no tengamos que recordarlos como todo aquello que no cumplimos]
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[te quiero mucho... gracias por la tarde de hoy... sabes? te necesito]