Guau!!!! :)
[no voy a poner más xq estoy de exámenes]
viernes, 16 de enero de 2009
auuuuuu
Paranoia de Beuxy a las 14:37 0 comentarios! =D
sábado, 10 de enero de 2009
Cartas a un recuerdo
Para mí, que creo sinceramente en pocas cosas, eso de perder en lo único que consideraba cierto me abrió una herida supurante en el
corazón. Una herida que se fue haciendo más y más grande cuando os buscaba en las caras y los ojos de otras personas, en sus palabras, en sus brazos. Mi corazón supuraba y la fiebre me subía. Me envenené de ponzoña contra todo lo que habíais representado. Dejé que la oscuridad me devorara y me dirigiera como si fuera otra vez aquella niña triste y gris de mi infancia. Recuerdo perfectamente que no veía los colores con la misma claridad ni levantaba la vista del suelo. Las personas eran manchas borrosas que se movían a mi alrededor, y que aquél silencio agotador me hería cada vez más hondo.
En aquellos días creía que no debía necesitar a nadie. Rechazaba las manos tendidas como un perro apaleado, me perdía en cualquier sitio, no quería que me diera la luz y me echaba a llorar cuando nadie me veía. No hablaba con nadie, no miraba a nadie, y acabé por perder toda esperanza. Necesitaba tiempo, necesitaba razones… Nunca me sentí tan sola como entonces, viéndoos felices a dos mesas de distancia mientras yo, abatida y medio muerta, intentaba entretenerme garabateando las libretas al otro lado del muro de hielo que había construido contra mi voluntad.
No podía entender nada. Pensé que huir como había hecho siempre sería la solución. Incluso pensé en cambiarme de instituto para hacer lo que quedaba de bachillerato sin sentirme tan sola en aquella multitud. Pero, como ya he dicho, había perdido toda esperanza en volver a sentirme viva como antes. Decidí que debía hacerme fuerte, crecer en medio de aquel lugar que era como una cárcel para mí, como un torturadero. Creo que los demás me veían como un fantasma, y eso, precisamente, es lo que yo era.
Cuando subía al coche después de aquellas seis horas lloraba en silencio sin que mi madre se diera cuenta. Al llegar a casa me abandonaba en la cama y pasaba horas y horas mirando cómo se hacía de noche al otro lado de la ventana. Cuando él me llamaba y me decía todas esas cosas que me hacían sangrar siempre acababa llorando y odiándome, pero era el clavo ardiendo al que me aferraba. Debía permanecer allí tendida, a la espera de que todo pasase. Sabía que era malo para mí, que estaba actuando como una estúpida… pero necesitaba que aquél teléfono sonara, necesitaba sentir que no estaba tan sola como creía, aunque fuera todo una mentira. Como una nana que me cantase a mí misma antes de dormir. Si perdía algo más, lo que fuera, acabaría saltando. Y tenía que sobrevivir. Era por mi propio orgullo.
En aquella época tuve tantas personalidades que perdí la verdadera. Por fuera era una niña débil y desvalida que necesitaba a los demás para seguir adelante, como un perrito. Ladraba, me revolcaba por el suelo cuando me hacían una caricia y movía el rabo con cada tontería que me dijeran. Pero por dentro llevaba el abismo más vacío que jamás he sentido. Pasaba el día con tanto miedo a caer que no podía sentir nada más. Ciertamente estaba congelada, y nada ni nadie podía ayudarme a salir de allí. Pasé a fingir que estaba bien, que todo había pasado ya, que era una niña tonta que no se daba cuenta de nada. Y pensé que así sería feliz, que si fingía durante el tiempo suficiente al final se convertiría en realidad.
Pero no fue así. Mi corazón aún no se había recuperado, seguía supurando en silencio y me estaba desangrando. Las máscaras empezaban a agrietarse. Con la llegada de la primavera todo el muro de hielo que me había empezado a construir se fue disolviendo. Y mi verdadero yo, ésa persona rara, oscura y fría, empezó a asomarse por los agujeros por mucho que me esforzara en ocultarlo.
Dejé de hablar.
Dejé de reír.
Dejé de escuchar.
Comía en silencio y disfrutaba con él. Los demás me molestaban. Cada comentario cruel me clavaba un cuchillo directo en el alma. Empecé a odiar a todo el mundo. Deseé que desaparecieran. Me dejé echar. Sabía que no iban a echarme de menos. Yo no encajaba allí. No encajaba en aquel edificio de ladrillo ni en ninguna de sus clases… o eso creía.
Y en aquél momento, un desconocido y alguien que nunca habría pensado que volvería me cogieron cuando estaba a punto de saltar al vacío.
Paranoia de Beuxy a las 2:58 0 comentarios! =D
Etiquetas: así era yo, cosas de la vida, yo nunca pedí estos poderes
lunes, 5 de enero de 2009
Ésa patética vida.

Hacía bastante tiempo que no contaba algo estríctamente personal por aquí. Algo de mi vida privada, de cómo me ha ido el día o de cómo me siento. En un principio esto iba a ser como un diario donde contar mis aventuras y desventuras, pero poco a poco se ha ido haciendo un blog más "frío", sin tanta frescura ni espontaneidad como tenía antes o como a mí me gustaría.
Ya no digo las cosas claramente, sino que las escondo detrás de historias o dobles sentidos, ya no es algo tan "mío". A demás, últimamente no es que tenga mucho de lo que hablar: mi interior está demasiado quieto, y solo a veces sopla un poco de viento en este mar con calma chicha. Tengo miedo de que al haber cambiado el año, el 2009 traiga una tempestad aquí donde el 2008 sólo me trajo tranquilidad, paz conmigo misma y estabilidad espiritual.
Pero tampoco hay que olvidar que cuando se consiguen esas cosas se tiende a "olvidar" otras. El tiempo se hace estirable, como un gigantesco chicle rosa. Se dejan las cosas importantes para más tarde o simplemente se descuidan. Al estar en este momento tan zen las cosas que deben hacerse se dejan para más tarde o se olvidan sin querer. Es... es como en un noviazgo, ¿no? Al principio es genial, todo es bonito, cursi, repipi hasta la muerte y no se puede pasar el uno sin el otro. Pero luego esas cosas se van dando por "normales" y se van descuidando. No sé. Yo me entiendo. No es que me haya olvidado de nadie, ni que sólo quiera estar sola, ni que haya dejado de querer a mis amigos. Es que no sé... Bueno, no sé cómo decirlo. No soportaría que se marchasen, pero no puedo echar el lazo. Algo así. Supongo que se me pasará. Pronto. Voy a hacer un gran esfuerzo para ellos.
Bueno, pues hoy ha soplado un poco de viento del cambio, y estamos a día 6 de enero.
No es que las cosas me estén yendo muy bien. Al contrario, el ambiente a mi alrededor está enrarecido, y no sé si me importa un bledo o si he levantado tantos muros que ya es difícil que nada me toque. A lo mejor es lo segundo, a lo mejor es que soy una cobardica, no sé. No es que me dé igual lo que pase en mi familia, es que sé que es algo donde no me puedo meter. Yo no puedo hacer nada para solucionar nada, y tampoco quiero quedarme en medio. Me limitaré a lo de siempre: esperar a que baje la marea, y luego valorar los pros y los contras. Sólo que aquí tampoco tengo nada que valorar.
Otra cosa es que no sé qué estoy haciendo con mi vida. Todo éso de periodismo suena muy bien. Pasarse la vida escribiendo y que la gente te lea. Dar a conocer historias para dar que pensar a la gente. Ir de acá para allá conociendo gente que cuente su vida y te haga ver el mundo de otra manera, cambiar, abrir horizontes. Aprender palabras nuevas, aumentar vocabulario, vender una nevera a un esquimal en el polo norte...
Sí, todo eso está muy bien, pero... ¿eso no es ser escritor?
En realidad yo quiero ser escritora, no periodista. A mí eso de la actualidad me importa lo que vulgarmente se llama un carajo. Me da igual cómo se llamen los nietos de la vicepresidenta del gobierno. Me da igual qué cantante fue a Torremolinos el día anterior. Me da igual el porciento que suba el IBEX 35 y me da igual que la producción de zapatos esté estancada desde el 2003 (no sé si es el caso). Me da igual qué grupos pasen a quinta división en el distrito de Manchester.
Lo que pasa en el mundo me la trae floja.
Las asignaturas tampoco es que me importen demasiado. No puedo escribir con mi estilo en los exámenes, tengo que usar frases de niña pequeña. No puedo usar los verbos que quiero. No puedo usar adverbios. No puedo añadir conclusiones (lógico y normal). No sé cómo dirigirme a un público hostil ni cómo expresarme sin ser yo misma. Me siento incómoda, rígida, como si estuvieran metiéndome a presión en un frasco de cristal.
Ya me han dicho (y supongo que tienen razón) que si me tengo que guiar por las asignaturas de primero, que me dejaré todas y cada una de las carreras que coja. No sé. Periodismo no es lo que esperaba. Es frío y vacío, como unas oficinas de ciudad. Es cierto que no me aburriría, todo el día de acá para allá haciendo cosas nuevas... ¿y qué, si son cosas que no van a llenarme? Estoy desmotivada y paso de todo, no veo que sea un sitio creativo como creía, ni me interesa, ni me apasiona. Nada.
¿Qué hago yo allí?
Luego está lo de que no es una universidad pública. El dinero que mis padres se han dejado allí, ¿cómo se lo devolvería? ¿Dejando la carrera? No. Ni de coña. Sé que pensar eso es como un pez que se muerde la cola, pero así lo veo yo. A lo mejor estoy desvariando un poco.
Y, por último, por mucho que los ojos me hagan chiribitas, me sonroje y se me ponga ésa estúpida sonrisa en la cara, no voy a entrar en Bellas Artes. A parte de que mi madre no lo soportaría, no creo que pudiera ganarme la vida así. Estoy segura de que es mi vocación, y de que me encantaría hacerlo... pero no. Toda la vida me han estado diciendo (y creo que con razón, pero tampoco estoy muy segura ni quiero ofender a nadie) que ésa carrera no va a abrirme ninguna puerta, que hay millones de personas pegándose por estar allí, un ejército de gente que tiene un "don"... y que acaban en la calle. Lo más triste es que SÉ que en Bellas Artes disfrutaría como una enana, viviría en el mundo de la piruleta y a mi alrededor todo tendría lucecitas y estrellitas. Pero no.
No sé qué hacer.
Tampoco creo que vaya a hacer nada.
Me limitaré a seguir, a esforzarme por aprobarlo todo.
Y si el trimestre que viene sigo igual... pues tendré que tomar una decisión.
Muchas gracias por pasar, y disculpad por la paja mental que acabo de hacer.
Paranoia de Beuxy a las 16:44 0 comentarios! =D
Etiquetas: cosas de la vida, vivencias personales
sábado, 27 de diciembre de 2008
Sleeping with ghosts

Cayendo y cayendo y cayendo...
Un mar de sensaciones... las mariposas en el estómago del primer amor, el inocente placer del primer beso, tu comida favorita, el dolor del adiós, la duda de "¿volveré a verte?", el infierno cuando todo a tu alrededor se hace pedazos, la emoción de tu canción favorita, el sonido de una lágrima, la música de la risa de tu mejor amigo, el recuerdo de algo que nunca volverá, la espera del "¿me llamará?", las dualidades, el odio envenenado, la podredumbre que se queda después de que te claven un cuchillo, ésa película que te hizo llorar en aquella butaca de cine, lo que más miedo te da, esas burbujitas que te recorren por dentro al ver una foto de tus ídolos...
caemos, caemos, caemos...
El silencio infinito, el vacío en calma, las estrellas pasando por tu lado... un sueño del que no quiero despertar.
Shhhh.... has alcanzado el Nirvana. Has olvidado todo lo que te rodea. Todo está en calma. No sientes dolor, no sientes miedo, no sientes ira, no sientes nada.
NADA.
¿Es esto realmente lo que buscaste?
Ahí te has quedado, vacía, como una pecera sin peces, como un cenicero sin usar, como un vaso sin agua. ¿Para qué existes? ¿Tiene sentido que sigas viviendo?
La vida se compone de pequeños momentos.
Años.
Meses.
Semanas.
Horas.
Minutos.
Segundos.
Tiempo que hay que llenar. No podemos conformarnos con el vacío.
RELLÉNALO.
No importa con qué sea.
Libros, risas, llanto, pimienta, sueños, pequeños placeres, azúcar, incluso calor.
Pero no permitas que ésos segundos caigan al vacío.
LUCHA.
Paranoia de Beuxy a las 7:46 2 comentarios! =D
jueves, 25 de diciembre de 2008
deseo de Navidad
He decidido que voy a tener un deseo de Año Nuevo. Todos tienen uno menos yo, y esto no puede seguir así.
Voy a pintarme el cuarto de color púrpura bonito. Con detalles en negro.
Acabo de comprarme un dosel de tela negra transparente para mi cama. No pega con nada de lo que tengo: una habitación de gotelé (odio el gotelé) pintada de algo que no se sabe si es azul, gris, o blanco. Muy feo. Con muebles hechos por mi padre en la época de auge del bricolage (véase una tabla sobre dos pilares de cajones verdes) y la crisis del 90. Tampoco os penséis que vivo entre la basura, que soy muy exagerada. No están tan mal, de verdad. La madera es buena, y yo no necesito más. Como las paredes están cubiertas por millones de pósters no me molestan a la vista, y con mi orden natural la mesa tampoco se ve mucho.
He decidido que voy a reorientar las pocas cosas que tengo. La cama debajo de la ventana, el escritorio cara a la pared, y ya veremos qué hago con la estantería ésa. Pintaré bonitas las paredes (me he rendido ya con los grumitos), y me compraré una colcha nueva. Me compraré varios almohadones negros y me pondré mi dosel oscuro. Quedará bonito. Me gusta.
En fin, ése es mi deseo para Navidad.
Ya que la paz en el mundo y que mejore la vida de todos los que estamos en él no se va a conseguir, pediremos algo al alcance de la mano, digo yo...
Paranoia de Beuxy a las 13:58 0 comentarios! =D
sábado, 20 de diciembre de 2008
Somos los despojos de la sociedad! Y a mucha honra!! :D
Hoy me he dado cuenta de la sociedad en la que vivimos.
No voy a hacer una crítica de esas emo para deprimirse y ver cómo de terribles somos, y cuánta falta nos hace llorar y suicidarnos. No, no... simplemente es que me ha llamado la atención.
El caso es que estaba en el fotolog para actualizar y he visto que había cosas nuevas para poner, como una foto en miniatura que sale cuando comentas, una breve descripción, los intereses... vamos, como en el tuenti y esas cosas.
Pues me he puesto a llenar lo de los intereses y me he querido morir cuando he visto:
* Música
* TV/cine
* Deporte
En un principio no me he dado cuenta, pero de repente he caído: ¿Y los libros? ¿Qué pasa con la ranura de los libros? Lo he estado buscando y nanai de la China, no estaba por ninguna parte.
Te prometo que me he enfadado. ¿Qué está tan extendido eso de que nadie lea? El fotolog es uno de los lugares más concurridos por la juventud mundial, y consiste en subir fotos y añadirle un texto... ¿entonces, por qué no hacen ni mención a los libros? ¿Tan raro es leer para la gente joven?
Estoy un poco indignada, ¿A qué estamos llegando? Y digo "estamos" porque me incluyo. Es normal que no te pregunten por tu filósofo favorito (por dios, noooo!), pero... ¿y el libro favorito? Cada vez que escucho o leo a alguien con el ego hinchado porque no lee se me parte el alma. Es como enorgullecerse de ser un inculto y no saber nada, parece ser que éso es lo que se lleva ahora, y los que no sigan el ejemplo son raros y objeto de burla. Que el límite de ser guay está en haberse leído Crepúsculo y de ahí no se pasa.
De verdad, no entiendo. No entiendo esto. Dentro de nada todos seremos unos "Pokeros Shulikos morenikos 69" o algo por el estilo, aceptémoslo, es el futuro de la raza humana. Un día llegaron a llamarme FRIKI por escribir bien, sin el estilo móvil... Ni cuento la reacción de cuando vieron que ponía acentos. ¿Es un tanto triste o sólo me lo parece a mí? Hace tiempo que me cansé de intentar sacar temas de conversación con sacacorchos a los chicos, o de escuchar las chorradas de turno sobre túning o mascachapas. Que no, que se acabó.
Pues eso, que es muy patético. Por mi parte sigo defendiendo a la minoría, a los que leen, a los que escriben, a los amantes de las buenas historias, a los que realmente les gusta la música, a los que la tocan y a los que saben hablar más de veinte minutos sobre algo que no sea fútbol o porros. Y a los que no sólo saben hacer eso sino que siguen con su vida normal como todos los demás jóvenes, relacionándose con los demás y haciendo lo mismo que todos, pero sin caer en la mayoría ^^
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Por útlimo y por no dejar en el aire el punto friki, proclamo que me he viciado a una nueva serie, Soul Eater. Que estamos en navidad, que ya tocaba, que Bleach se está volviendo un muermazo tremendo.
Este es el opening. Os aconsejo que, os guste o no el anime o el manga, no empecéis con los prejuicios de "qué pensaran, dios mío, es una serie de dibujos animados, noo! pensarán que no tengo vida!" y lo abráis. Mola. Mola la canción, mola la animación (un 10 bien puesto, sí señor!), mola la historia y molan los personajes carismáticos:
La primera vez que vi el opening no me decidí a ver la serie porque pensé que sería algo así como Gintama en el primer capítulo (de ahí no pasé, me pareció demasiado heavy pa mi body), pero un día me encontré con el primer capítulo y me enamoré de ella.
Y de sus personajes increíbles, como Maka, Soul y Death the Kid. Los primeros son geniales, Soul tan raro y tan... puf... timburtoniano sexy, y Maka tan agresiva psicótica y maja... El último es una pasada, para mearse de risa... sobre todo en el capítulo 14 xD
(para aclararlo diré que Kid considera la simetría el colmo de la estética, y desprecia todo lo demás... esto trae unas situaciones muy muy muy graciosas durante toda la serie, dándole unos puntazos que lo flipas)
(y aquí está la primera pelea de la serie, increíble. Equipazo de Maka y Soul contra Jack el Destripador... pensaba poner otro vídeo sobre Soul y Maka pero mejor no hago spoilers. Me encanta esta pareja porque rompe con el clásico rol de "el xico pelea y la xica le ayuda dándole ánimos", aquí todo el peso lo llevan mitad y mitad. Pero lo realmente perfecto es la personalidad que tienen. No me excedo más con frikadas porque si no esto queda demasiado "poco shuliko" jaja)
A demás de tener un dibujo más occidentalizado (vamos, pasando de megaojos con pestañas kilométricas y pelos ultrabrillantes) tiene unos fondos bastante trabajados, y unos detalles (como la luna sangrante) que están bastante bien. La banda sonora es brutal, con canciones adictivas y de géneros muy diferentes...
bastante guapa, oiga.
Fin del frikipost
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en fin, feliz navidad y que los Reyes o Papá Noel o quien sea os traiga regaliños, a ser posible carbón dulce ^^
Y lo demás...
pa los resticos, primo
besitos a todoos!
Paranoia de Beuxy a las 1:52 2 comentarios! =D
lunes, 15 de diciembre de 2008
el piano
recuerdo cuando mi profesora de piano intentaba por activa y por pasiva enseñarme a tocar esta canción. Nunca me gustó tocar el piano, yo sólo quería escucharlo. Odiaba estropear con mis dedos torpes y desentrenados las partituras y equivocarme una y otra vez. No me gustaba practicar ni estudiar sobre ésas teclas. Siempre lo estropeaba. Todo.
Otra vez repito en mi defensa que sólo quería escucharlo sonar.
Era mi canción favorita de Satie.
Y no pude tocarla nunca.
Sigue sin atraerme eso de tocar un instrumento. En aquellos años logré aprender sin demasiado esfuerzo y de forma mediocre la canción de Into the West (Enya) y el opening de Slayers (más de oído que de otra cosa). Pero es cierto lo que dicen: si algo no te gusta, estás avocado al fracaso. Me acuerdo de que me sentía mal cuando me sentaba en la banqueta e intentaba sacarle brillo a las notas sin éxito alguno. Las comparaba mil veces en la mente con la forma que quería darles y nunca me salía.
Poco a poco fui tomando manía a aquella casa, a aquellas escaleras de caracol que daban a un subterráneo oscuro donde, en medio de la sala, se agazapaba aquél monstruo enorme de dientes alargados esperando que me sentara a destrozar las canciones. A lo mejor el propio piano se reía de mis intentos, más de una vez me lo pregunté.
Carecía de sentimientos como para reflejarlos en la música. Fueron unos años vacíos y anegados de sombra, en los que poco me faltó para dejarlo todo atrás por estar demasiado hueca.
Al final dejé piano.
No me gustaba tocar el piano.
Yo sólo quería escucharlo sonar.
Paranoia de Beuxy a las 0:08 1 comentarios! =D


